Porfía en Texas, el Bar Mitzvá de Sam Horowitz


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Sam Horowitz y sus chicas

El Bar Mitzvá, a diferencia de otros rituales del ciclo de vida en el Judaísmo, no es una ceremonia de origen bíblico. No poseemos testimonio de este ritual antes del siglo XV. A pesar de ello, posee un recorrido considerable, marcando el paso de la niñez a la adolescencia, siendo parte clave en los rituales del ciclo de vida judío. Cuando un niño cumple 13 años se convierte en un miembro de la comunidad de pleno derecho. Por ello, se realiza una ceremonia en la sinagoga divida en dos partes. Por un lado el joven tomará parte activa en la dirección de un servicio religioso matinal de un día de la semana, donde se colocará por primera vez los Tefilim (filactelias). Por otro, tendrá el honor de poder realizar, por primera vez en su vida, la lectura pública de la Torá. La ceremonia tiene como fin remarcar este paso del niño en la sociedad adulta, convirtiéndolo en protagonista, para que de esta forma aprenda la importancia de sus acciones como individuo dentro de la colectividad religiosa judía. El Bar Mitzvá es el final de una etapa, la del niño protegido que no posee obligaciones, y el comienzo de otra fase de su vida donde adquiere la responsabilidad de sus actos, no solo frente a la religión, sino frente a toda la sociedad, ya que toda acción implica seguir unas normas que afectarán la convivencia socioreligiosa del chico. Una vez concluida la ceremonia, los padres ofrecen una fiesta en honor al chico. Esta puede ser una comida, una cena, siempre acompañada de regalos, los cuales suelen convertirse en una motivación extra para los jóvenes.

Sam Horowitz cumplió trece años el año pasado, y como todo buen chico judío, realizó su Bar Mitzvá en su ciudad natal, Dallas. Desconocemos como fue la ceremonia, si leyó correctamente su porción de la Torá o si fue un acto emocionante y significativo. Lo que si conocemos es como fue su fiesta de celebración, un verdadero hit. Los padres no escatimaron sus dólares en la celebración y alquilaron el lujoso hotel Omni. El pequeño Sami, impresionó a sus invitados con la siguiente actuación:

El video tiene más de 950.000 visitas en YouTube y ha lanzado a Sami a la fama. No solo ha aparecido en varios programas de entrevistas en televisión y hasta en anuncios del dinosaurio “Barney”, sino que ha levantado una polémica inusitada. El rabino David Wolpe cargó contra él en su columna del Washington Post, calificando su actuación de: “atroz, licenciosa y totalmente horrible, una barbaridad histórica “, y preguntándose: “¿ nuestros antepasados ​​lucharon, sufrieron, ayunaron y oraron para que Sami pueda retozarse en un escenario?”. A raíz del artículo diferentes personalidades han salido en defensa del chico, otros le han criticado sin piedad. En Mozaika, hemos preguntado a nuestro equipo qué opinan sobre este hecho. Estas son sus respuestas:

Manu Valentín

¿Cómo es posible que la celebración por todo lo alto de un bar mitzvá se convierta en uno de los vídeos virales más seguidos de Youtube? ¿Qué lleva a unos padres gastarse miles de dólares en una ceremonia que debería encumbrar la modestia y la humildad? ¿Qué permanece de los valores que debería honrar dicha ceremonia? ¿Qué ocurre en los EE UU? ¿Quién es Sam Horowitz, un adolescente o la avanzadilla del fin del mundo? ¿Qué quiere decir el rabino David Wolpe cuando advierte que “el hecho de que existen este tipo de celebraciones indica que algo se está rompiendo en las almas judías”? ¿Qué puede ocurrir cuando ves tu nombre iluminado en unas letras de neón de más de treinta pies? ¿Pero acaso la radiante felicidad que muestra Sam encima del escenario no muestra sino su dicha por poder leer la Torá entre sus iguales? ¿Qué opinan las cheerleaders de los Mavericks de todo esto?  ¿Es esto una campaña de marketing para lanzar una nueva estrella del espectáculo? ¿Por qué posa Sam Horowitz en el photocall de la New York City Fashion Week? ¿Qué papel juega su madre Ángela en todo esto? ¿Qué es o debería de ser un Bar Mitzvá?

Bar Mitzvá se traduce literalmente como “hijo del precepto”, lo que viene a querer decir que a partir del momento que tiene lugar la ceremonia, el niño, cumplidos ya los 13 años, asumirá la responsabilidad para cumplir todos los preceptos y mandamientos, convirtiéndose así en un adulto a los ojos de la ley judía. A partir de ese instante se le concederán nuevos privilegios, derechos y deberes religiosos.

Sam Horowitz, como tantos otros adolescentes judíos próximos al Bar Mitzvá, recibió una instrucción especial que se prolongó durante dos largos años, la formación de la cual abarcó historia judía, hebreo, valores, preceptos, tradiciones y todo lo relacionado al ritual mismo: ponerse los Tefilím, leer la Torá, colocarse el Talit, recitar las bendiciones, etc. Hoy Sam Horowitz aparece en los comerciales de Barney the Dinosaur…

Charles Basteiro

Me he hecho fan de Sam!!! hahahahaha que fort que fort!!!, fuerte ya no por si es o no adecuado para un Bar Mitzvá, sino por el montaje, el dispendio económico y los aires de Sam por ser una superstar!!

El show es total…. le ha quedado estupendo ¿No os parece? Se ha esforzado mucho a ser más coordinado de lo que es habitualmente, porque no nos engañemos Sam, aunque te gusta “remenar” el culo y las caderas, nunca serás un gran bailarín, pero óle óle !!! y olé la dedicación final señalando a todos con tu dedito!!. A pesar de ello, el show es hortera al igual que la mayoría de los shows de superstars americanas, pero, como los de Lady Gaga, tiene su qué de divertivo, y Sam se lo pasa en grande.

Sam ante todo comparte la alegría de un momento especial con amigos y familiares. ¿Conocemos qué ha supuesto para él realizar su Bar Mitzvá? Seguramente es más profundo e interiorizado de lo que puede aparentar la grabación de un posterior acto festivo ¿No son frívolos los múltiples regalos que uno recibe en esta celebración? ¿Y no son frívolas y FEAS las cascadas de chocolate muy de moda en estas fiestas? o lo que cuesta un cubierto para los invitados y los gastos de la ropa nueva? Al menos, aquí hay una coreografía y cierta estética !!.

A fin de cuentas, el Bar Mitzvá es una gran fiesta, es como su iniciación pública a la comunidad… y quizás también la de showman!!! ¿no? (los judíos siguen siendo los reyes del negocio del “entertainment” en USA, hahahaa) Quizás, para mí, lo interesante es el “estudio sociológico” de la actuación de Sam. Creo que es una muestra del concepto de lo que son las nuevas generaciones….. “D’s nos coja confesados” (diría mi abuela paterna) y aquí hay mucho que analizar.

Aunque me haya hecho “fan” de Sam, (a quien le auguro un futuro de “vedette” inminente), a mi me va la austeridad y la intimidad, pero cada uno es libre de interpreta como quiera el acto de Bar Mitzvá, nosotros sólo hemos visto este vídeo… NO sus años de estudio y preparación para el Bar Mitzvá, ni siquiera tenemos el acto emotivo de su primera lectura pública de la Torá. Por tanto…. no juzgo; contemplo, río y disfruto. Y por ciertooo…..!!! creo que la rabina es la de la peluca rubia que va de Cristina Aguilera (porque es una peluca, no os engañéis…).

Federico Szarfer

Para adentrarme en la disquisición que nos atañe, utilizaré como referente una de las más sabias y profundas fuentes de todos los tiempos: Los Simpson. Le recomiendo al amigo Sam Horowitz el visionado del capítulo 319 de esta fabulosa serie:

Krusty el payaso descubre decepcionado que no tiene una estrella en el Paseo Judío de la Fama de Springfield puesto que no ha realizado su Bar Mitzvá. “¡Sin Bar Mitzva sólo soy un niño con una próstata del tamaño de la cabeza de una cabra!”. Así es que para poder figurar en tan honorable monumento urbano, decide que se pondrá a estudiar y convertirse en un judío de verdad. “¡Pensaba que era un judío que se odiaba a sí mismo y resulta que soy un antisemita normal y corriente!”. Le pide a Homer que lo sustituya en su programa televisivo y con la ayuda de su padre, el Rabino Krustofsky, se sumerge en el estudió de la Torah, el Talmud y la Alajá. “Oh… cuantas normas, peor que en un club de streaptease…”. Mientras el show de Homer gana espectadores, Krusty es despedido del Canal 6. Este, desesperado, ofrece los derechos de emisión de su Bar Mitzvá a la Fox. “¡¡En directo, desde el estadio de Spriengfield, el húmedo y salvaje Bar Mitzvá de Krusty el Payaso!!”. La ceremonia incluye la actuación del Rey León, el número de la menorá giratoria con Mr. T, e incluso los Beach Boys de pega cantan con la melodía de Kokomo:

Mezuzah, menorah.
Reading from the Torah.
Pastrami, knishes,
On two sets of dishes.
A church with no steeple,
For God’s chosen people…

La emisión es un éxito, el público aplaude apasionado, los directivos de la Fox felicitan a Krusty; pero el Rabino Krustofsky está decepcionado. El payaso, al ver su expresión no lo duda y decide hacer un Bar Mitzvá de verdad. En un templo.

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Krusty el Payaso y el Rabino Krustofsky celebrando el Bar Mitzvá en el templo

Sólo me queda decirle a Sam que es genial reformar, es magnífico reinterpretar, es fabuloso adaptar los ritos a los tiempos de hoy, es fantástico acercar el legado milenario a los paradigmas actuales. Pero también es esencial poder mantener una tradición que parece inalterable al paso del tiempo.

Cristina García

Sin poder debatir la evidencia que fue un acto más que fastuoso, Sam tiene muy claro a qué quiere dedicarse en su etapa adulta, o como miembro activo de la comunidad, y de esta forma, no dudó en presentarse en sociedad acorde a sus impulsos artísticos: un show-man.

El rabino Wolpe se llevó las manos a la cabeza, y si desproporcionada fue la celebración, de la misma manera lo fueron sus palabras que incluyeron calificativos despectivos hacia Sam que más tarde tuvo que rectificar. ¿Qué le molestó? Al fin y al cabo no hizo daño a nadie. Tal vez, el rabino tuvo sus motivos para enfurecerse, pero, por qué no pudo pensar en la libertad y el derecho del individuo a expresarse? No creo que Sam descuide sus deberes, responsabilidades socio-religiosas, o lo que le corresponda hacer en su vida por manifestar sus metas en el mundo del espectáculo. Parece que todo se reduzca a aparentar ser una persona integra, más que a efectos prácticos comportarse como tal.

Eduardo V. Estlin

Sentimientos encontrados florecen ante el extraño caso de Sam Horowitz. Por un lado, el evidente reproche ante tal espectáculo, ostentoso, impúdico y todo lo que el rabino Wolpe quiera descargar sobre la celebración. A Sam le hubieran mandado a freír espárragos ya en los tiempos de la reforma del rey Josías. Esta tendencia al espectáculo infamante parece que está al alza. A lo largo de mi vida he visto todo tipo de fiestas de Bar-Mitzvá y debo confesar que en la mayoría de ellas he tenido que echar mano a la barra libre para poder soportarlas. No por la cena, ni por la gente, tampoco por las representaciones que se montan, sino por la honda tristeza que provoca ver que estén tan y tan alejadas del simbolismo y del significado que este ritual de paso representa.

Por otro, cabe decir un par de cosas en defensa del chaval. En una entrevista para ABC News, Sami dijo que el momento más importante de su Bar Mitzvá no fue la coreografía, sino la ceremonia, para la cual se estuvo preparando dos años enteros. Bien dicho. Igualmente, la familia sacó a colación su compromiso con las instituciones benéficas, a las cuales donaron con motivo del Bar Mitzvá del gordinflas, más de 36.000 dólares. Tampoco es moco de pavo.

Sea como sea, cada uno puede hacer con su vida lo que quiera. Lo que queda pendiente en este debate, en mi opinión, es la desconexión existente con nuestros valores judíos tradicionales. Quizás el que más eche en falta, a raíz de todo esto, es el valor de la humildad. Luzzato nos recuerda que la humildad representa la cima más alta de la perfección moral . El rabino Levitas de Iavne fue un poco más tajante: “Se muy, muy humilde de espíritu, ya que la expectativa del hombre es el gusano”.

Un pensamiento en “Porfía en Texas, el Bar Mitzvá de Sam Horowitz

  1. Daniel Wagensberg
    4 diciembre, 2013 a las 22:09

    Vuestras críticas son algo duras. Solo se trata de un niño cumpliendo su mayor sueño: ser Torrebruno por un día: Tigres, leones…Baruj Ashem.
    http://www.youtube.com/watch?v=_ChUBMDNj6Q

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