Freud y el cine


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Freud y el cine

El cine como toda expresión del intelecto resulta ser una declaración personal del creador y a su vez una manifestación, voluntaria o inconsciente, de un momento de la sociedad. En un juego de interpretación freudiana, podríamos imaginar que la obra de un cineasta, por muy “underground” o alternativo que éste sea, tiende un puente de conexión entre su YO creativo, la historia que nos relata y el momento social en el que rueda la película, porque no olvidemos que lo que busca todo cineasta es que su película llegue a un público. El Dr. Sigmund Freud (1856 – 1939) no ha sido uno de los personajes de la ciencia más utilizado como recurso en el cine, pero sí uno de los más citados de algún modo. Si tomamos como ejemplo la obra de Erich von Stroheim, “Queen Kelly” (1928), y todo el movimiento surrealista desde la mítica “La edad de oro (L’âge d’or)” (1930) de Luis Buñuel,  hasta “Carretera perdida (Lost highway)” (1997) de David Lynch, nos daremos cuenta que todas ellas tienen como referente el psicoanálisis y la interpretación de los sueños.

Pero como todo, todo es relativo, todo es interpretable, y cualquier conclusión igualmente válida.

Prácticamente 50 años separan la primera película filmada sobre Freud de la última, y en referencia a lo comentado al inicio, entre ambas les separan cincuenta años de “evolución”, al menos del público. Con este artículo os invitamos a que re-visionéis dos grandes películas cada una de ellas en su particularidad y “grandeza”:

Freud, pasión secreta (Freud)” de 1962 por John Huston y con  Montgomery Clift  en el papel de un joven Freud. ver: http://www.imdb.com/title/tt0055998/

FREUD 02

Un método peligroso (A dangerous Method)” de 2011 por David Cronenberg y con Viggo Mortensen en el papel de un ya reputado Dr. Freud. Ver: http://www.imdb.com/title/tt1571222/

FREUD 03

En una entrevista a David Cronenberg éste manifestó algo así como que cuando tienes unos personajes tan complejos y ricos como el Dr. S. Freud, uno de sus supuestos herederos y discípulo, el Dr. Carl Jung, y la paciente y también discípula, la Dra. Sabina Spielrein, tienes el deseo de resucitarlos y de sumergirte en sus conflictos, tanto éticos como sentimentales. Es evidente viendo la película “Un método peligroso” que Cronenberg quiere mostrar una parcela de ese triángulo psicológico, exhibiendo algo tan intenso, profundo y oscuro de sus trabajos que hace imposible discernir, tanto para el público como para los propios personajes, la línea que separa la parte profesional de la personal. Pero, ese deseo del director de sumergirse en los conflictos de los tres doctores ¿queda suficientemente plasmado en la pantalla? o ¿tan sólo son una excusa para mostrar una intriga de pasiones, tormentos y sadismos de gran componente erótico?. No pondremos en duda la excelente fotografía de la película, pero a nuestro parecer quizás quiere expresar unos hechos de una forma tan simple o desde un ojo tan moderno, que descontextualiza la fuerza de las propias conductas de los tres personajes, quedando un resultado flojo y sin profundidad, a pesar de las pinceladas de un Dr. Freud más verídico y grave que en otras interpretaciones cinematográficas, y de la importante mención casi anecdótica de su origen judío y la de sus seguidores (en contraste con el Dr. Jung).

Simplemente “Freud”, como tituló originariamente en 1962 John Huston su película, dice mucho de qué encontraremos en esa cinta: una biografía. El proyecto era ambicioso, porque abordar la vida de alguien es siempre delicado; en las biografías, para algunos quedarán cosas en el tintero, como se dice, y otras muchas veces el resultado final podrá ser una caricatura del personaje real.

FREUD

Visionando esta película con la mirada acostumbrada a la reciente moda de los “biopics”, es difícil no entrar en comparaciones. Esa película era la primera que abordaba el personaje de Freud, y es evidente que, atendiendo a la década de los 60 y el resurgir del interés por las teorías de Freud junto con el nacimiento de la “psicodelia (psychedelic)” (“lo que se manifiesta de la mente” según definiría el creador del término el Dr. Humphry Fortescue Osmond), John Huston quisiese principalmente ilustrar al público de una forma didáctica los inicios de las teorías de Freud. La película rodada en blanco y negro parecerá incompleta, simple incluso, a un apasionado o experto sobre Freud, pero es preciosista en los detalles del desarrollo de sus teorías, de su entorno y las circunstancias sociales, en las imágenes y sus mensajes incluso subliminales, abriéndonos preguntas e interrogantes en una narración que nos ata hasta el final.  Está en la efeméride del desarrollo de esta película que el filósofo Jean Paul Sartre fue escogido en un inicio para escribir el guión. El guión de Sartre era excesivo en extensión y complejidad, por lo que fue recortado y modificado por la productora, y como consecuencia, Sartre pidió no salir en los créditos. A nuestro parecer es una buena cinta, un aperitivo para alguien que quiera conocer algo más sobre Freud, y como siempre, es un placer revisar los clásicos del cine.

Entren y juzguen ustedes mismos, como todo, todo es relativo, todo es interpretable, y cualquier conclusión igualmente válida.

 

Un pensamiento en “Freud y el cine

  1. Tulu
    4 junio, 2017 a las 19:10

    Los pobres no padecen histeria porque cojen más y con menos culpa

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