¡Abre tu mente! ¡Ven al festival de cine!


Por

poster1

Empieza HOY, 16 de junio, la 17ª edición del Festival de Cinema Judío de Barcelona, que nos acompañará hasta el día 21 de junio.

“Este año”, explicó la directora Daniela Rosenfeld en el acto de inauguración, “el hilo temático del festival es el arte como transmisor de cultura, como reflejo de la sociedad y de lo que pensamos, y a la vez como poder crítico y transformador que intenta unir a la gente, las culturas y las diferentes maneras de pensar”.

En este sentido, destaca en el repertorio del FCJB el documental “East Jerusalem/West Jerusalem”, que relata la realización del sueño del cantautor israelí David Broza de unir a judíos y palestinos en un estudio de grabación en Jerusalén Este, demostrando la posibilidad de cooperación y diálogo entre los dos pueblos a través de la música. “No se trata solamente de hablar, sino de evolución, de empatía, de entender al otro”, comentó Rosenfeld citando a Broza.

El arte, entonces, como acción, como fuerza que lleva la intención de cambiar el status quo de la teoría a la práctica. Una acción que a veces (o más bien a menudo en el caso del pueblo judío) tiene que ser valiente, arriesgada, heroica; como la de Angel Sanz Briz, protagonista del documental de José Alejandro González que abrirá el festival el día 16. Diplomático en la Embajada de España en Hungría durante la ocupación nazi, Sanz Briz consiguió salvar a más de 5.500 judíos de ser deportados a los campos de concentración de Auschwitz y Bergen Belsen.

Valiente e incansable fue también la lucha del juez judío Fritz Bauer, quien buscando justicia para las víctimas del Holocausto en la Alemania Occidental de los años ’60 tuvo que enfrentarse a un sistema anti-democrático y a menudo filo-nazista. Fue un personaje muy controvertido en su época, que jugó un papel fundamental en la extradición de Eichmann a Israel y en los juicios de Frankfurt (Fritz Bauer, Death by Instalments).

El arte también se manifiesta como medio de expresión de la capacidad del pueblo judío de sobrevivir, de renovarse, de volver a empezar siempre, en cualquier situación, a pesar de los obstáculos. Sigfried Meir encarna este poder a través de su propia, increíble historia de vida, narrada en el documental “Después de la niebla”, de Luís Ortas. Tras haber haber sobrevivido milagrosamente a los campos de Auschwitz y Mauthausen, Meir reinventó su identidad radicalmente varias veces: fué cantante en Francia, más tarde propulsor de la moda adlib en Ibiza, y a los 70 años inauguró su primera exposición como escultor. Otro documental, “Raise the Roof”, nos enseña la obra de reconstrucción del maravilloso techo de madera de la sinagoga de Gwozdziec en Polonia, destruida por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. La cinta de Aleksander MittaChagall-Malevich” habla del compromiso de Chagall con la Revolución de Octubre y de su disputa ideológica y artística con el vanguardista Malevich.

Además, también podemos encontrar al arte como expresión de identidad, o mejor, de identidades. Porque dentro del judaísmo hay una pluralidad infinita de experiencias, de formas de ser, de pensar y de vivir. Es este poder del arte de exponer la diversidad sin juicios ni censura el que más refleja el lema del festival, “cinema abierto de mente”, que en realidad es más que un lema: es un desafío dirigido a nosotros, una invitación a acercarnos al mundo judío confrontándonos con nuestros estereotipos y nuestra tendencia a la generalización; un estímulo para considerar todas las facetas de temas actuales vinculados con el mundo judío, como el antisemitismo. En “Jewish Identities in France: between past and future”, Gilad Inbar entrevista a pensadores, artistas y personas corrientes sobre sus vidas como judíos en París hoy en día. Y mientras en el documental de Inbar el término de comparación es la Francia en la época del Caso Dreyfus, el thriller “24 Jours” aborda el caso mucho más reciente y trágico de Ilan Halimi, raptado el 20 de enero de 2006 y conducido a la banlieu parisiense, donde permanecerá secuestrado durante tres semanas. Pasando de la Francia contemporánea a la Alemania de los años treinta, “La mujer judía”, cortometraje de Antoni Verdaguer basado en una escena de la obra “Terror y Miseria del Tercer Reich” del gran dramaturgo Bertold Brecht, habla de la imposibilidad del amor entre una judía y un no judío.

Como cada año, un espacio importante del festival está dedicado a la historia, a la cultura y a la vida cotidiana en Israel, esta vez a través de tres grandes nombres de la literatura israelí. Amos Oz es el protagonista del documental de Yonathan y Masha Zur (“Amos Oz – The nature of dreams”) basado en la autobiografía del autor, “Una historia de amor y oscuridad”; el corto de Yonah Bleicher, “Siren”, es la versión cinematográfica de un relato breve de Edgar Keret sobre los acontecimientos en la vida de un adolescente en los pocos días que separan el Día del Recuerdo del Holocausto del Día del Recuerdo de los Caídos en los Conflictos de Israel ; y el largometraje “Intimate Grammar”, de Nir Bergman, lleva a la pantalla la novela de David Grossman explicando la historia de Aharon, un chico de 13 años que se rebela ante los imperativos de la sociedad israelí de los años sesenta decidiendo dejar de crecer.

Last but not least, no falta el arte de la ironía, de aquel humor mordaz que critica y denuncia sacando sonrisas. En “Zero motivation” las soldados de una unidad femenina del ejército israelí cuentan los minutos que les faltan para volver a la vida civil, mientras que el viejo “Kaplan”, en el medio de una crisis existencial, se lanza en una torpe e hilarante caza al fugitivo nazi.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *