El exilio judeoasquenazí en Barcelona (1933-1945): Un rompecabezas que pide ser resuelto. Parte V.


Por

“Haznos, mediante una imagen, ver el exilio, le pidieron. Y dibujó una isla. Y explicó: La palabra es una isla. El libro es un océano poblado de islas. El libro es un cielo acribillado a estrellas. La isla, la estrella son figuras del exilio. El océano, el cielo son exilio en el exilio y también ley de exilio. El exilio está en la ley; pues la ley es libro en la palabra”.

Edmond Jabès, Libro de las preguntas, vol. II, Madrid, Siruela, 1991, p. 323.

PARTE V

El secreto de “Marquitos” Friedmann

Víctor S. acompañó a Marcos Friedmann en sus últimos meses de vida. Marquitos – así es como le conocían – estaba solo, su esposa había muerto años antes, de hecho tan sólo traía consigo un montón de recuerdos que se agolpaban sobre la puerta sellada de su memoria. Víctor, un joven despierto de la comunidad judía de Barcelona, se había ofrecido para hacerle compañía. Un día de aquellos que parecían haber sido dispuestos expresamente para ellos, y mientras Víctor, como tenía acostumbrado, le explicaba alguna anécdota sin importancia, Marquitos comenzó a hablar. Sus palabras de repente se convirtieron en mordientes lupas del pasado, un pasado que mucha gente se había obstinado en olvidar:

“Durante la guerra de España trabajaba en el Hospital Clínico, de ATS, estuve en cirugía, anestesiaba e instrumentaba, si no hubiera sido por la guerra tal vez hubiese comenzado y terminado los estudios aquí [en Barcelona]. Estudié en la Universidad Popular1 que llamaban, daban lecciones. Entre ellos también estaba la hija de Freud, Anna Freud, y uno de sus asistentes, el doctor Wechsbel, y después también Adler en persona […] Aquí en España había una asociación de psicología. Iba algunas veces, antes de la guerra. ¿Usted ha oído hablar de Brachfeld2? Brachfeld era adleriano y yo freudiano. Lo perdí de vista una vez iniciada la guerra3”.

Marcos Friedmann es el protagonista de una historia que arranca en 1909 en un villorrio de la Galitzia polaca. A la edad de cinco años se traslada con su familia a Viena, donde vivirá en su propia piel el auge del movimiento sionista. A la edad de trece años, siendo halutz4, miembro del Hashomer Ha-Tzair, decide trasladarse a Palestina pero sus padres se lo impiden. Finalmente, en 1929, sacudido por la crisis y por la falta de perspectivas se traslada a Barcelona. Lo hace con pasaporte austríaco y con la recomendación de un amigo de la infancia, Max Kornblau. Anestesista de profesión, rápidamente encuentra trabajo en el Hospital Clínico, donde coincidirá con Francisco Sanchez Mur, médico farmacólogo y amigo. Poco antes de iniciarse la Guerra Civil se integra en una asociación antifascista5 de la que forman parte otros judíos exiliados, entre ellos Henri Szulevic6 y Sazja, ‘Winkler’, Kindermann, dos sastres que comparten negocio. También se integra en una asociación de psicología donde entabla amistad con otros refugiados: Werner Wolff7, Alfred Strauss8 y Sandor Eiminder9.

Hashomer Ha-Tzair, Viena, 1918-1938.

Hashomer Ha-Tzair, Viena, 1918-1938.

Marcos F.:

“Yo tenía un íntimo amigo que era químico, el doctor Mur [es muy posible que se refiera a Francisco Sanchez Mur]10; no era judío, era un socialista, casi diría que comunista. Jugábamos juntos a ajedrez […] Durante la guerra iba a los Pirineos para preparar material de guerra11”. Marcos ayudó a Mur en varias ocasiones. Tras el 15 de julio de 1938, con la detención de Sanchez Mur, acusado de sabotaje, Marcos temió ser detenido: “Cogí miedo, entonces quise marcharme. Ya tenía todo preparado para ir a Paris. Tuve la recomendación del padre de una amiga, se trataba del cónsul de China en Barcelona que me dio una recomendación […] Cuando iba yo a tomar el bus de la agencia para que me llevara al campo de aviación, nos detuvieron unos cuantos del SIM12, contraespionaje […] eran yidelaj, dos judíos rusos. Esto fue poco antes de entrar Franco, en el año 39. Nos llevaron a la Bonanova13 […] y allí me tiene usted, todavía hasta el día de hoy no sé por qué. Después de unos cuantos días nos llevan a declarar. Uno de los declarantes me reconoció: era un judío, un sastre que me conocía del hotel Colón [se refiere a su amigo Szaja Kinderman, alias George Scheyer]14Allí tenían lugar las reuniones de los antifascistas antes de la guerra y me conocía de entonces, yo pertenecía a una asociación democrática de la que él formaba parte. Y hablándome en yiddish me preguntó: ¿Qué haces tú aquí? Y le dije: Eso quisiera saber yo también15”.

Como vemos, semanas antes de la entrada de las tropas franquistas a Barcelona, Marcos Friedmann es detenido por dos judíos rusos del SIM, órgano de inteligencia de la policía republicana. Puede que se trate de Leiba Lazarevich Feldbin, más conocido como Alexander Orlov16, y Iossif Romualdovitch, conocido como Juzik o José Escoy17.

Pasaporte diplomático de Alexander Orlov, 1936.

Pasaporte diplomático de Alexander Orlov, 1936.

Tras ser interrogado es conducido a uno de los barcos estacionados en el puerto que hacían de cárcel provisional:

“ […] me llevaron a los barcos18, estuvimos en las cabinas detenidos. Nos bombardearon, los aviones franquistas que venían de Palma de Mallorca. Y de allí nos llevaron a Montjuich, y de Montjuich a Pons19, a los campos de trabajo. Allí caí enfermo, una infección muy grave, me llevaron de regreso al hospital militar de Montjuich, y del hospital a la Modelo. Allí me pasé nueve meses”20.

Bombardeo de Barcelona de la Aviación Italiana, 1938.

Bombardeo de Barcelona de la Aviación Italiana, 1938.

Encarcelado en la Modelo. Sale en libertad dos días antes de la caída de Barcelona:

“Yo tenía este amigo, este comisario [de nuevo Szaja Kinderman], que me ayudó a salir dos días antes de la caída de Barcelona. Él me llamó y me dijo: ‘Tú qué quieres, ¿qué te expulse o quieres quedarte? Yo no quería que me expulsaran, por mi novia. Él me facilitó el pasaporte Nansen21, el pasaporte para los apátridas. Así fue como me quedé22”.

En la inmediata posguerra Marcos se integra en una sociedad casi clandestina, denominada Grupo Erasmo23, constituida como una especie de Centro de Estudios Psicoanalíticos y en el Club Ajedrez Barcelona, ubicado en Rambla de Canaletas 13, del que será uno de sus socios más ilustres.

Durante aquella tarde de confesiones Marcos le explica a Víctor su alegría al poder contactar de nuevo con su viejo amigo Sazja Kinderman, por entonces con un cargo destacado en el SIM, para, a través de su posición, librarse de la Modelo, habla de su alegría al verlo y de nuevo impotencia al escuchar de su voz en un yiddish tan familiar como dañino: “Déjame ver qué puedo hacer por ti”. Le habla de su anonimato tras la guerra, de los años grises y de la decepcionante búsqueda de trabajo, le habla del miedo y la incertidumbre que le acompaña como una losa, la voz de Marcos revela los cimientos simbólicos de una época que les obligó a huir, escucharlo es revivir las motivaciones del exilio, un exilio particular, el suyo propio, pero que está íntimamente ligado al de una generación de judíos askenazís, que como él, se vieron abocados a huir, escucharlo también es dar vida a una ciudad que existió, una Barcelona que acogió en sus calles, plazas y bares a miles de refugiados que pretendían comenzar de nuevo.

Según Walter Benjamin, bandera de esta generación de exiliados, la ciudad es un vector esencial de la experiencia moderna. Él mismo nos incita a perdernos en ella, a sumergirnos para comprender las infinitas potencialidades silenciadas por la Historia. Verbannung, el proyecto del que forma parte este artículo, nos incita ‘a perdernos’ también por esa ciudad que un día fue, perdernos para dar respuesta al cómo se recuerda el pasado, experimenta el presente y piensa el futuro, cómo desde el espacio vivido, ese espacio cargado de simbolismo, se remueven las palabras, los olores y las imágenes de una Barcelona que existió y sigue existiendo.

Para acabar, y a pesar de las exigencias pertinentes de la convención académica – a las que me debo – , he optado por dejar el artículo sin conclusiones concluyentes, ya que la investigación de Mozaika todavía no ha terminado, podría incluso decir que está en sus comienzos, lo que me inquieta y estimula al mismo tiempo. Cada paso, cada descubrimiento nos abre nuevos caminos que, a menudo, matizan los supuestos planteados y enriquecen la búsqueda. Os invitamos entonces a estar alerta a las avances, Verbannung tiene aún muchas historias que contar.


1 Pocas semanas después del fracasado golpe militar, en pleno mes de agosto, las Juventudes Libertarias de Barcelona convocan a diversas entidades locales con la intención de crear una Comité Pro Cultura Popular que tendrá como objetivo principal la creación de una Universidad Popular. El acto tuvo lugar el 21 de agosto en el exseminario confiscado ubicado entre Balmes y Diputación. El periódico L’Humanitat del 24 de agosto se eco de la noticia: “El teatre es veié ple de gom a gom. A l’escenari hi havia una gran pancarta amb la següent inscripció: “El poble tindrà la seva Universitat”.

2 Se refiere al psicólogo húngaro Ferenc Oliver Brachfeld, establecido en Barcelona desde 1931, será el traductor de Alfred Adler. Autor de Los sentimientos de inferioridad.

3 Berthelot, Martine, op. cit., p. 114.

4 Pionero en hebreo; hace referencia a los primeros inmigrantes a Palestina a principios de siglo.

5 Se refiere a la Asociación Cultural Judía, fundada a finales de 1935, entre otros, por Szaja Kinderman, Henri Szulevic y el propio Marcos Friedman.

6Henri Szulevic (o Jechiel Szulewic) nace en 1915 en Zyrardów, en la circunscripción polaca de Lodz. Descendiente de una familia rabínica fundadora de en la Hashomer Hatzair (organización de la izquierda sionista). En 1931, con 16 años, se marcha a Viena, donde estudiará en una Yeshiva moderna. Más tarde se trasladará a Paris donde cambiará constantemente de trabajo. En 1935 decide marcharse a España: “A comienzos de 1935 fui a España porque no tenía trabajo. Tenía un amigo en Barcelona, Jacques Penczyna. Trabajé de sastre con Szaja Kinderman […] A finales de año fundamos la Asociación Cultural Judía. Fue legalizada gracias al abogado Gallo. Todos los emigrantes judíos de Alemanía, Hungría y otros países, que viviían entonces en Barcelona, ingresaron en la organización. Cuando en 1936 triunfó el Frente Popular en las elecciones, se decidió celebrar una Olimpiada Obrera en Barcelona. Esa fue una de las tareas de la Asociación […] En Julio estalló la rebelión. Casi todos los que acudieron a participar se presentaron voluntarios y se quedaron […] Szaja Kinderman fue nombrado responsable de los grupos de extranjeros, llevaba el registro de voluntarios”.

7 Werner Wolff (1904-1957) había llegado a Barcelona huyendo de la represión nazi, de espíritu inquieto, permanece en Barcelona entre los años 1933 y 1936, acogido por el entorno de Emili Mira y el Institut Psicotècnic.

8 Alfred Strauss, reconocido profesor de la Universidad de Heidelberg, como Wolff, llega a Barcelona para colaborar en el Institut Psicotècnic.

9 Sandor Eiminder, psicoanalista húngaro, también refugiado, militará en el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), durante la Guerra Civil trabajará como psiquiatra en el ejército republicano.

10 Francisco Sanchez Mur, químico militante del POUM, fue designado el responsable de la fábrica 6, antigua fábrica de colorantes y materiales orgánicos adaptada para la producción de gases tóxicos. El 15 de julio de 1938 fue detenido bajo la acusación de sabotaje y pertenecer al POUM.

11 Berthelot, Martine, op. cit., p. 371.

12 El Servicio de Información Militar (SIM) fue el nombre de la agencia de inteligencia y del servicio de seguridad de la Segunda República Española durante la Guerra Civil Española.

13 Puede que se refiera a la checa conocida como La Tamarita, situada entre las calles San Gervasio, Avenida de Tibidabo y Nuevo Belén, dirigida por agentes rusos del GPU. Es de destacar que el consulado soviético estaba a tres manzanas, en los números 17 y 18 de avenida Tibidabo.

14Sazja Kinderman nace el 25 de octubre de 1903 en Nowy Sącz, una ciudad polaca de la región de la Pequeña Voivodia, en la alta cuenca del Vísitula. Hijo de Salomon y Liba. Desde joven trabajará en la sastrería de su padre donde aprenderá el oficio. Influencia por la tradición familiar milita en laHashomer Hatzair de Nowy Sacz desde donde dará el salto definitivo a la Verbrennte Kummunist, una organización comunista polaca de base primordialmente judía. A finales de 1934, Szaja y su esposa Riva Teitlebaum abandonan Polonia tras haber pasado unos meses en prisión. Se trasladan a Amberes, Bélgica, donde el Partido Comunista Polaco tiene una red de apoyo consolidada. A principios de 1935, al no encontrar trabajo continúan camino hacia Barcelona, donde se rumorea no falta trabajo. Allí entrarán en contacto con un nutrido grupo de refugiados polacos entre los que se encuentran Jacques Penczyna, Henri Szulewic y Marcos Friedman. Szulewic y Kinderman montarán su propia sastrería. Además fundarán una Asociación Antifascista con la que participarán en la organización de la Olimpiada Popular. Iniciada la guerra se vinculará con el recién creado PSUC y marchará al frente con el Batallón Thalemann, del que será como comisario político. Desde entonces comienza a trabajar para el GPU, el servicio de inteligencia de la URSS en España. Actúa con varios alias, uno de ellos es Georg Scheyer, más adenlante actuará con el nombre de Józef Winkler. Participa activamente en la persecución, detención y tortura de militantes anarquistas y troskystas acaecidos tras los hechos del mayo del 37. Actuará tanto en Madrid y Valencia como en Barcelona. Alcanza una fama implacable entre los detenidos. Julián Gorkin, dirigente del POUM y una de sus víctimas, lo describe como un tenebroso agente que era a la vez espía, provocador y maestro del interrogatorio y el asesinato. Antes de acabar la guerra consigue cruzar a Francia y de allí a Bélgica. Pasará la Segunda Guerra Mundial en suelo soviético. En 1945 se instala en Varsovia con su esposa Riva. Desde entonces comienza a trabajar para el Servicio Secreto Polaco, viaja por toda Europa con pasaporte falso bajo el nombre de Józef Winkler.

15 Berthelot, Martine, op. cit., p. 370.

16 Nacido Leiba Lázarevich Felbing, Orlov era un judío bielorruso que ejercía como espía soviético. En julio de 1936 fue enviado a España como enlace del NKVD con el Ministerio de Interior de la Segunda República Española. Su tarea principal consistió en purgar a los disidentes soviéticos; muchos de los cuales estaban en España como voluntarios extranjeros, entre ellos: el socialista austriaco Kurt Landau, el secretario de Trotski, Erwin Wolf y Mark Rein, hijo de un líder menchevique. Los tres judíos.

17 “Escoy”, “Juzik” o “Iousik” fue enviado por Moscú a España para dirigir personalmente la “Operación Nikolai”. Era el cerebro de la operación y tenía bajo sus órdenes, entre otros, a Orlov. “Iousik” era un seudónimo de un destacado agente de la NKVD llamado Grigulevicius (Iossif Romualdovitch), que además de participar en el asesinato de Nin, intervino en el primer ataque contra Trotsky, y en los primeros trabajos de preparación del asesinato de Trotsky. También lo llamaban “Felipe” o el “judío francés” (Fuente: Agustín Guillamón. Del cuaderno número 33 de Balance).

18 Puede tratarse del barco Uruguay, Argentina o Villa de Madrid, los tres estacionados en el puerto.

 19 Pons no coincide con ninguno de los campos de trabajo del SIM. En total había seis campos que se distribuyeron así: campo de trabajo nº 1, situado en el Pueblo Español de Montjuïch; campo de trabajo nº 2, situado en el Hospitalet de l’Infant. Este tenía un campo accesorio en Tivissa; campo de trabajo nº 3, situado en Omells de Na Gaia; campo de trabajo nº 4, situado en Concabella; campo de trabajo nº 5, situado en Ogern; campo de trabajo nº 6, situado en Falset. Este tuvo campos accesorios en Cabassers, Gratallops, la Figuera y Porrera.

20 Berthelot, Martine, op. cit., p. 370.

21 Pasaporte Nansen, facilitado por la Sociedad de Naciones, desde 1922, a todos los apátrides y refugiados para facilitar la libre circulación por todo el mundo.

22 Berthelot, Martine, op. cit., p. 421.

23 Grupo Erasmo: asociación cultural y humanista formada por jóvenes como Carles Ballús, Pere Folch, Joan Obiols, Pere Bofill, Enrique Grañen, entre otros) que, a finales de los cuarenta, se reunían en los sótanos de la clínica Barraquer para estudiar los textos freudianos y discutir las cuestiones de la clínica psicoanalítica.

Un pensamiento en “El exilio judeoasquenazí en Barcelona (1933-1945): Un rompecabezas que pide ser resuelto. Parte V.

  1. javier
    14 Septiembre, 2015 a las 9:04

    Estoy muy interesado sobre el psicoanalista hungaro Sandor Eiminder y me gustaria conocer las fuentes que ofrecen la información citada en este trabajo. Soy psicoanalista e historiador del psicoanálisis y llevo años buscando información sobre Eiminder del cual solamente sabía que habia sido el analista de Tosquelles.
    Agradeceria se ponga en contacto conmigo:
    montejo.alonso@gmail.com

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