Casa Adret

La Casa Adret, el Centro de la Cultura Judía de Barcelona.

 

CASA ADRET es un espacio innovador que nace de la fusión de dos identidades y conceptos a la vez. Por un lado, recoge una tradición muy arraigada en nuestro país, el Ateneo, incentivando así el debate intelectual, la formación y la difusión del hecho cultural. Además, la Casa Adret quiere convertirse en el punto de encuentro de las instituciones y los ciudadanos que quieran acercarse a la cultura judía, tanto en su vertiente histórica como en la contemporánea. De este modo ofreceremos diferentes espacios de trabajo y debate para especialistas, que se convertirán en referentes del estudio de la historia y cultura judía, así como una agenda de actividades abierta a todo el público, intensa y variada. Por otro lado, para dar solidez a los fundamentos de la Casa Adret escogemos un modelo inexistente a nuestro país pero de gran desarrollo en los Estados Unidos, nos referimos en los centros culturales judíos o Jewish Community Centers, con el cual nos identificamos en varios aspectos: fomentar y desarrollar los valores de la vida espiritual y cultural judía; asumir el compromiso a redefinir qué significa la vida judía hoy en día en su vertiente no religiosa; acontecer un espacio de interacción para todos los judíos de la ciudad, sea cual sea su adscripción ideológica y religiosa; crear un espacio de difusión, participación, estudio y creación.

La fusión de estos dos conceptos nos permite imaginar un centro innovador y original, inspirado en modelos de éxito. Un verdadero marco multidisciplinario, donde se desarrolle, por un lado, la investigación, la preservación y la difusión del legado histórico judío en Cataluña, y por otra, un ámbito de difusión de la cultura judía contemporánea.

La discreción de la vida judía a la ciudad nos ha privado de tener un contacto directo con uno de los elementos constitutivos de la cultura europea moderna, entendiendo esta cultura como un sustrato vivificador que ha participado activamente en la construcción de la tradición del continente. Dar a conocer esta cultura no sólo es un factor de normalidad y de integración de los catalanes judíos de hoy en día, también puede ser un factor de enriquecimiento colectivo.

Nacemos con la voluntad de convertirnos en un espacio de referencia de la cultura judía.

Somos portadores de un extenso legado que quiere ser compartido, es decir, esta voluntad de emprender nace más bien de una necesidad centenaria, queremos ser visibles, queremos renacer, queremos ser la casa de todos.

La Ubicación

Una de las afrontacions que tuvieron lugar en el barrio judío de Barcelona en 1393 no deja lugar a la duda de la ubicación de la antigua casa del judío barcelonés Astruch Adret, ubicada a la esquina de las actuales calles de Sant Domènech del Call y de la Fruita (calle Sant Domènech del call,6). Al sur, la casa limitaba con la de Salomó de Camprodon y, al este, parte con el gran casal de en Massot Avengenà y parte con la casa de Mahir Llobell. Astruch Adret, como tantos otros judíos barceloneses, optará por la conversació, desde entonces aparecerá a los documentos con el nombre cristiano de Ludovic de Junyent Comeria.

Renacimiento histórico

El próximo año la comunidad judía de Barcelona celebrará su primer centenario en nuestro país. Este aniversario, hay que decir, hace referencia a la creación en los años 1917-1918 de una determinada estructura organizativa (comunidad) que, desde entonces, ha servido como punto de encuentro de la población judía catalana, como centro social, de estudio, cultura y práctica religiosa. Numéricamente se trata de un porcentaje de población muy humilde, pero en cuanto a su presencia en Cataluña, necesita otra consideración. Para lo cual, nos tenemos que remontar muchos siglos atrás, a tiempo remotos, puesto que la población judía se había asentado en el ancho y largo de las tierras mediterráneas fruto de la gran Diáspora ocurrida en tiempos romanos. Los judíos medievales no se vieron obligados a asimilar la lengua y la cultura catalana porque formaban parte de ella misma. Podemos afirmar que en aquellos tiempos jugaron un papel fundamental en el progreso de la sociedad catalana, decisivo, por ejemplo, en la expansión por el Mediterráneo, en la actividad creditícia, en las relaciones internacionales, etc. No nos equivocamos si decimos que aquellos judíos ayudaron a consolidar la personalidad catalana. Los judíos catalanes conocían el hebreo y hablaban catalán como lengua vehicular. Los cristianos y judíos catalanes de la Edad Media no sólo compartieron un espacio, sino también una lengua, el gusto por los asuntos comerciales, una forma característica de gobernar y unas afinidades que no fueron basta sólidas para evitar la tragedia del verano de 1391.

Este legado, sumado a los 100 años de presencia judía en época contemporánea, nos permiten dibujar un nuevo escenario en cuanto a la concepción y presencia del Judaísmo en Cataluña. Creemos firmemente que Casa Adret no solamente permitirá potenciar la exploración de un legado histórico compartido, tristemente desconocido, sino que también colocará nuevamente a Barcelona en el mapa en cuanto a producción cultural de temática judía. El hecho de disponer de un espacio histórico en el corazón de la aljama medieval barcelonesa supone un importante avance, una oportunidad que no podemos dejar escapar.

Impulsores del proyecto

Dos asociaciones promueven el proyecto de Casa Adret. Por un lado, el Institut Privat d’Estudis Món Juïc, creado en 2005, fruto del esfuerzo encomiable de varios profesores e investigadores de la Universitat de Barcelona. Entre sus objetivos destacan: divulgar con rigor científico el judaísmo catalán, pasado y actual; dotar a todos los estudiosos de este ámbito los contactos, el asesoramiento, la orientación, el material y el cobijo necesario para proseguir o iniciar sus investigaciones; ser el punto de referencia y enlace; abrazar todo el judaísmo catalán y potenciar su estudio englobando todas las temáticas en qué este se desarrolló en el pasado y en el presente; proponer, iniciar, apoyar y continuar los proyectos de investigación; marcar las pautas de estudio, la metodología y el rigor para emprender; crear espacios regulares, continuados y periódicos, por el diálogo y la discusión y potenciar la interdisciplinarietat en este campo de estudio. la divulgación rigurosa del Judaísmo catalán. Por otro lado, nosotros mismos, Mozaika.

La sinergia de ambas asociaciones permite crear un puente entre diferentes aproximaciones al hecho cultural judío de una forma innovadora, dinámica, llena de vitalidad y rigorositat. Por una parte, nos permite unir esfuerzos para promocionar la investigación y facilitar iniciativas culturales que puedan dar autoridad y continuidad en su desarrollo. Por otra, nos facilita un marco para proyectar internacionalmente el hecho cultural judío catalán, conectando Casa Adret con instituciones de ámbito internacional (museos, centros de estudio y fundaciones) para lograr un mayor impacto de los proyectos que nazcan de la institución. Y con el objetivo siempre presente de crear un punto de encuentro para todas aquellas instituciones y personas interesadas en la cultura judía, un punto de encuentro que hoy en día no existe, un puente entre el hecho judío y el tejido social del país.