Al borde del inicio: Entrevista a Idan Raichel


Por y

 

Idan Raichel actuará el 2 de marzo en la Sala Apolo de Barcelona en un concierto intimista, sólo él y su piano. ¿Quién es Idan Raichel? Para mucho sobran introducciones de este músico israelí, líder de “The Idan Raichel Project” desde donde ha trabajado durante más de doce años en el rescate, la investigación, la fusión y divulgación de sonidos que forman parte de la cultura Israelí y que no siempre han sido entendidos o reconocidos como tales, pero que han hecho vibrar a la “cultura de masas”, y por lo cual ha recibido un unánime reconocimiento internacional, como el “Unsung Hero Award” el pasado 2016 de manos del Instituto Martin Luther King III (Drum Major Institute for Public Policy). Información sobre su biografía y sus logros la podéis encontrar fácilmente en Internet o cualquier diario, y si tenéis la suerte de cruzaros en su camino, también podréis ver su afabilidad y cercanía, pero saber algo más profundo de él no será tan fácil si no es que sabes escuchar su música.

El día de la entrevista encontramos a Idan Raichel haciendo estiramientos en el suelo de la improvisada sala de prensa; los aviones le destrozan la espalda; ante esta escena nuestra fotógrafa preferida (Dalia Sciama) y yo no dudamos, le proponemos que continúe con sus ejercicios y nos acomodamos en el suelo para hacerle la entrevista en su lengua materna, el hebreo, con la ayuda y calidez de Ayelet Lass, la traductora. Idan es flexible, física e intelectualmente, parece intuitivo y un observador silencioso, austero, seguro que buen cocinero o de buen comer, definitivamente de talante positivo, y así nos lo confirma cuando le preguntamos que si en este momento de madurez personal y musical (ya no es el artista soltero más deseado de Israel, sino un hombre casado con dos hijos y muchas más responsabilidades profesionales y familiares), sigue tan positivo y viendo la música como un punto de encuentro; su respuesta es clara, :

Creo que la música tiene esa capacidad y potencialidad, es un buen instrumento, pero no creo que sólo la música pueda hacer posible esto. El encuentro de profesionales de distintos lugares, como podría ser un chef de Tel Aviv y otro de Gaza tendría seguro un punto de sinergia común, la cocina también tiene esa capacidad. En The Idan Raichel Project hemos ido trabajado el tema del racismo que es muy fuerte en Israel, exponiendo la música etíope, trayendo el acento marroquí en las letras y canciones, o por primera vez, usando el sonido árabe-palestino. Definitivamente creo en esa capacidad de la música.

  • Pero seguro la vida de músico te ha traído cosas no tan positivas. ¿Cuál ha sido tu experiencia más negativa en un concierto?:

Cualquier cosa negativa que pase es un desafío. Lo importante es resolver las cosas. Una vez, por errores técnicos, no fue bien un concierto y el público lo entendió. Si tú explicas las cosas con sinceridad la gente lo entiende.

Idan Raichel no soporta ni perdona las mentiras. Sobre todo, no puede perdonar la mentira, según nos confiesa él.

  • Las mentiras pueden ser un hurto, un escamoteo, ¿El éxito te ha robado algo?

Sí, me ha robado. La espontaneidad en la música con los artistas que siempre tocaron conmigo. Cuando tenía 20 años yo llamaba a un músico para hacer una “jam sesión”, y siempre estaban dispuestos, había esa frescura e improvisación. Era muy alentador. Ahora cuando llamo a un músico me preguntan para qué álbum es, qué productor musical participa, sobre los derechos autor, los pagos. Los entiendo, pero se ha perdido esa espontaneidad.

  • Creo que es una evolución inevitable…., pero precisamente sobre esta evolución, y viendo tu desarrollo artístico con músicas tradicionales ¿De dónde viene este nuevo interés de contar algo más íntimo con tu último disco?, ¿Se debe básicamente a esa búsqueda interior al tener una familia propia, o hay otra cosa más?

Encontré que era necesario iniciar un nuevo camino, sin dejar de lado los demás proyectos. Un proyecto de música en directo y solitario, importante para mi alma y creatividad, pero también necesario e importante para los otros músicos y cantantes que desarrollan sus propias carreras. Escogí este proyecto en solitario después de muchos otros proyectos y conciertos como una evolución de los mismos.

Este es un nuevo proyecto que forma parte del conjunto de todos ellos, invitando a la audiencia a mi sala de estar para contar historias y compartir las melodías antes de la producción, como algo más secreto y personal. Es fascinante sentir esta conexión íntima con el público y espero que la audiencia pueda sentir lo mimo.

El proceso de creación del proyecto cogió su tiempo; a veces un álbum es como un parto y un hijo, no puedes dejarlo, tienes que gestarlo, cuidarlo y estar con él todo el tiempo. Cuando grabé este último disco (At the Edge of the Beginning – 2015) no pensé que lo podía presentar como solista. Durante los conciertos con todos los músicos me empecé a dar cuenta que no sólo algunas canciones servían para hacer un “solo”, sino que podían haber muchas más. En los primeros ensayos con los músicos empecé a cantar en solitario y en estos dos años ha sido un proceso de desarrollo de esta faceta solista que en realidad vino por sorpresa, casi empiezó por error. Para mí lo importante ahora es sentirme a gusto con el hecho de cantar solo y buscar la espontaneidad del momento.

  • Pero la evolución parece curiosa, porque cuando lo habitual es que los artistas (cantautores) empiecen desde lo más íntimo, y cuando ya tienen un fanbase, pasan a experimentar con otros músicos y rescatar músicas y sonidos antiguos; tú lo has hecho a la inversa. ¿Por qué?

La razón por la que mi carrera es algo distinta, es porque cuando se inició hace 15 años con el primer concierto de The Idan Raichel Project se vendieron totalmente todas las entradas en cada uno de los conciertos, a gran escala; fue un éxito absoluto, con el privilegio que no tuvimos que crecer desde abajo en conciertos pequeños. Por eso, siempre hemos tenido la sensación de haber perdido esa parte de nuestra carrera musical y la necesidad, ahora, después de tanto tiempo, de desarrollarla individualmente.

  • Y en estos dos años de recorrido del último disco, seguro las cosas también evolucionan. ¿Cuál es tu estado vital ahora?

Siento y quiero compaginar los 3 aspectos: El personal familiar (ya no soy un soltero que vive al día, sino que tengo responsabilidades con mi familia). The Idan Raichel Project, porque añoro al grupo de música me gustaría pasar más tiempo con ellos, pero no con la intensidad de ese trabajo de músico constantemente “en la carretera”. Y por otro lado, seguir desarrollando mi carrera individual.

  • Haciendo balance de todo este camino, ¿cuál es la persona más influyente en tu vida de músico y qué es lo más importante que has aprendido de la música?

Mi madre cuando tocaba el acordeón y mi abuela con la mandolina.  Hay muchos más nombres en toda mi carrera pero ellas son y serán quienes definitivamente más me han influenciado en toda la vida. Y ¿Qué he aprendido de la música? Que no hay reglas/leyes, y que cuanto más aprendes más sabes que no sabes nada.

Idan Raichel se sonríe por dentro y en ese momento se levanta, se aleja, vuelve a nosotros, sigue desperezándose, y mientras bebe agua, dice en voz alta y pausada, sin mirarnos, asintiendo un pensamiento interno suyo, como rememorando algo: Absolutamente, aprendes que no sabes nada.

A pesar de ello, Idan Raichel es un artista consolidado, con una experiencia envidiable y que conoce bien el panorama musical de Israel. Nos interesa saber cuál es el estado de la música “live” allí y si es difícil para los nuevos músicos hacerse escuchar o tocar en locales; a lo que Idan nos responde de forma clara y concisa que Israel es un gran lugar, una increíble plataforma para artistas de todo el mundo, idónea para experimentar y sentir diferentes sonidos porque Israel es un país creado por inmigrantes de muchos territorios y continentes distintos, lo que te permite oír músicas de todo tipo y estilos, viejos y modernos. Él se siente afortunado de haber podido desarrollar su carrera desde Israel, un lugar lleno de multitud de espacios para la música en directo, tanto grandes salas de conciertos como pequeños clubs.

  • ¿Dónde trabajas más? Y ¿Qué público prefieres?

Amo que el público cambie. Todos los públicos son distintos. En Israel mi música es tan presente que forma parte de la banda sonora de la gente, de su vida, en bodas, funerales, fiestas, etc. El público fuera de Israel lo percibo distinto, y yo les quiero transmitir otro mensaje como si estuviesen de visita en nuestra tierra, mi concierto es llevarlos de visita a ni país, sería como cuando vas a un restaurante con estrella Michelin, aunque no estés hambriento cuando estás allí, lo pruebas.

  • Precisamente este tema quería comentarlo contigo. Tu último disco en solitario tiene melodías muy de “banda sonora”. ¿Hay algún proyecto o propuesta para componer música para el cine o TV? ¿Te gustaría o no es tu área?

Pregunta muy buena…. Nunca me han preguntado sobre esto y en realidad he pensado sobre ello, aunque cuando preparé la versión instrumental de este disco y la colgué en iTunes no lo concebí sobre este aspecto musical. Nadie me ha pedido música para cine, y cuando yo lo he propuesto, la gente me ha dicho que yo no tenía experiencia de bandas sonoras, pero espero que confíen en mí más adelante cuando escuchen, jajajaa!!! Me gustaría que la gente también pudiese separar o discernir la composición musical de las letras.

  • Porque cuando compones, ¿Qué viene primero, la palabra o la música, o no tienes una pauta de composición fija?

Es más espontáneo y casual, no tengo una estructura clara. Hacia la composición musical hay algo más directo o espontáneo, no obstante parezca lo natural la palabra, al igual que un niño empieza a hablar antes que componer. Es interesante pensarlo y analizarlo, pero es curioso que la melodía es lo que viene de forma natural primero. En la cabeza tenemos estructura distinta.

El promotor musical lleva varios minutos apremiándonos a que finalicemos la entrevista, aún le quedan varias con otros medios como El País, La Vanguardia, etc. Idan Raichel se salta los convencionalismos con nosotros, e intercambia material suyo y emails. Antes de que termine nuestro tiempo con él, le pedimos mientras nos despedimos, con cuál de las canciones del último álbum, si tuvieses que escoger, se quedaría como resumen de lo que ha querido transmitir al público:

Con la última, “Lifney She’Yigamer” (Before It Ends).

Sólo nos falta saborear ese intercambio íntimo y personal en su salón de conciertos.

© Ph.Dalia Sciama / Idan Raichel 2017

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